Experto detalla la razón por la cual algunos disfrutan de ver a otros teniendo sexo.

El ser humano nunca perdió la tendencia de ver a otros teniendo sexo.
El ser humano nunca perdió la tendencia de ver a otros teniendo sexo. | Fuente: Difusión | Fotógrafo: SIphotography

El terapeuta sexual y estudiante de sexualidad humana, Stephen Snyder, plantea en una columna del sitio especializado Psychology Today lo siguiente: “¿Por qué a las personas les gusta ver a otros teniendo sexo? Después de todo, si tengo hambre, no me da ningún placer ver a alguien más cenando. ¿Por qué con el sexo es diferente?”.

Según indica el especialista, el consumo de pornografía está relacionado con que el ser humano es una “especie altamente sexual”, razón por la cual se siente atraída por otros similares.

“Hace mucho, cuando no había puertas en las habitaciones, el sexo debe haber sido un evento algo público. Si veías o escuchabas a una pareja teniendo sexo, eso debe haber sido un incentivo para unirte“, explica el experto.

El apogeo de la pornografía

Por décadas, el ser humano siempre disfrutó la tendencia de ver a otros teniendo sexo, “así como sucedía hace cien mil años, está en nuestro ADN“, afirma el especialista. Por ello, asegura que desde el siglo XXI, la pornografía se ha convertido un producto de consumo diario para muchas personas.

“Muchas personas parecen aceptar el hecho de que sus parejas entren a internet regularmente para ver a otras personas teniendo sexo“, añade.

Sin embargo, debes preocuparte cuando el problema comienza a raíz de que sientes más placer con una imagen en tu computador, que con tu propia pareja. “Con frecuencia, la mejor solución es asegurarte de que tienes más orgasmos en la cama, que delante de una pantalla”, aseguró.

Una herencia evolutiva

En ese contexto, las personas disfrutan viendo a otros teniendo sexo porque “es claramente parte de nuestra herencia evolutiva”.

La mayoría puede manejar esta situación sin que afecte tus relaciones sexuales con la pareja. Pero, también puede crear varios problemas.

“En esos casos, puede ser muy valioso entender qué tan profundamente está arraigado ese impulso en la historia temprana de nuestra especie“, finaliza.